
Cirugía estética vaginal (vaginoplastia, himenoplastia, labioplastia)
La cirugía estética vaginal, conocida también como cirugía íntima es un tipo de cirugía destinada a devolver a los músculos vaginales la tonicidad perdida por partos o por el envejecimiento, o el procedimiento destinado a reconstruir o a cambiar el aspecto de la vagina ya bien sea por razones estéticas o no. Creada para solucionar las necesidades psico-físicas de muchas mujeres con trastornos de origen muy íntimo.
Cada vez son más las mujeres que acuden al cirujano para realizarse una vaginoplastia o rejuvenecimiento vaginal, intervención con la que recuperan el placer sexual perdido por partos traumáticos u otras alteraciones de la estructura vaginal, y que aprovechan para embellecer los genitales externos, este tipo de cirugía sirve también para la reconstrucción de suelo pélvico dirigido a reducir la incontinencia de orina y de heces.
Se trata de una intervención que se practica con láser, con unas intervenciones que duran entre 60 y 90 minutos y de postoperatorio sencillo que se está haciendo más frecuente entre mujeres maduras -en torno a los 50 años- que a lo largo de su vida han mantenido una vida sexual plena y que la han ido perdiendo a consecuencia de la disminución del tono muscular de la vagina, cuyo diámetro aumenta, con lo que el placer en el coito disminuye.
El coste de la intervención de rejuvenecimiento vaginal ronda entre los 3.000 y 4.000 euros -hay pacientes que aprovechan para corregir otros problemas como la incontinencia de orina- y aunque el postoperatorio resulta molesto en las dos primeras semanas, a partir del mes ya se pueden tener relaciones completas.
En más de un 80% de los casos, las pacientes quedan muy satisfechas por el resultado de la operación, en otro 10% mejora algo su sensibilidad o quedan igual que estaban, y en pocas ocasiones las intervenidas han manifestado insatisfacción.
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