
Reiki
Reiki manos que curan
Como todas las técnicas orientales, el Reiki parte de una tesis muy sencilla: que el ser humano es "todo energía", el reiki trata a la persona como a un todo. Es decir, no diferencia entre cuerpo y espíritu. Hay una máxima de esta técnica que dice que "no hay cuerpos enfermos, hay almas enfermas". Así, los maestros defienden que las dolencias no se dan aisladas, sino como consecuencia del desequilibrio entre alma y cuerpo.
Esta técnica oriental, defiende que, mediante unas sencillas técnicas, todos pueden aprender a canalizar la energía cósmica y aplicaría mediante la imposición de manos para sanar distintas enfermedades. En resumen: la energía vital cósmica es universal, infinita e inagotable, y todos la llevamos dentro. Esto es justamente de lo que se encarga el reiki: de la canalización de la energía del universo con fines terapéuticos.
Técnicas
El reiki no puede reemplazar al tratamiento médico, aunque sí se puede utilizar de forma complementaria, en ningún caso se recomienda suspender ninguna medicación para sustituirla con esta técnica. El reiki, está reconocida como terapia alternativa por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, en Estados Unidos y Reino Unido ya se utiliza en más de 1.000 centros hospitalarios y está incluido en el Sistema Público de Salud.
El reiki se aplica sobre el cuerpo humano a través de siete canales receptores de energía o chakras: se empieza por la cabeza (nuca) y se termina con las plantas de los pies, reequilibrando todos los centros de energía o 'chakras'.
Canales receptores: el canal basal, asentado sobre la zona púbica; el sacral, sobre el hueso sacro, el plexo solar en el estomago; el corazón; la garganta; el conocido como el tercer ojo, sobre la frente; y la corona, situada en la parte superior de la cabeza, Estos son los canales principales en donde se imponen las manos en función de una u otra dolencia. Las posiciones de las manos son diferentes y también están condicionadas según el alivio que se quiera ofrecer.

Esta técnica terapéutica se puede utilizar para múltiples dolencias tanto físicas y emocionales. El reiki se aplica para problemas de la vista, catarros, alergias, nervios, artritis, reuma o migrañas o de espalda, estrés, problemas del oído, estrés, ansiedad, depresión, trastornos digestivos, problemas de corazón, del hígado, desintoxicación de drogodependientes, dificultades en el aprendizaje o diversas alteraciones emocionales.
Una sesión de reiki tiene una duración de entre 45 minutos y una hora. Para un equilibrio general, en cada posición se está alrededor de cinco minutos, exceptuando de si se trata de una complicación especifica que requiere un tratamiento más extenso (superior a los 10 minutos)
En España, donde esta terapia ya se aplica en varios hospitales como el Gregorio Marañón o La Paz gracias a los buenos resultados que se han observado en los pacientes. La fundación alaia cuenta con más de 300 voluntarios que imponen las manos a los enfermos para aliviar sus dolores.
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